Crónica Sonar 2018: Jueves Día

TEXTO: PI

Llevaba yendo al sonar sin tregua desde el 2007, cada año, recorriendo los kilometros que separan cada sesión, cada escenario, como un nazareno, como un gilipoyas. Pero a principios de 2017 dejé España, esa distopía ingobernable, para irme a vivir a Indonesia, así que me perdí la edición del año pasado. No me dió ninguna pena, porque aunque es un festival excelente, cualquier rutina decenal acaba quemando. Este año, sin embargo, era el 25 aniversario, una edición suuuuper especial, y a me hervía la sangre por comprobar…. que todo seguía igual. Asi que cogí un vuelo y me vine. Lo que relato a continuación es un recorrido a caballo de la propia nostalgia hacia mi añorado festival y la ingesta descontrolada de otros néctares que dejé atrás cuando me marché: los amigos y conocidos que valen la pena, el lifestyle barcelonés, la parafarmacia, las maquinas tragaperras y lo mas importante: la buena música en vivo.

 

ABSOLUTE TERROR  

14:30  –   Sonar Village

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Estaba empeñado en ir a ver pinchar a Absolute Terror, joven productor almeriense que hace un trap un tanto oscuro y con mucha personalidad. Era uno de mis “must” del jueves. Sin embargo actuaba muy temprano (14:30), y yo andaba liado por El Raval arreglando aquí y allá unos asuntos relacionados con mi agenda personal para el festival, mucho mas importantes que verle a el, la verdad. Así que aterricé en el festi un poco tarde, a la mitad del set, eso sí, justo cuando sonaba uno de sus temas propios llamado “Close your eyes”, puede que mi favorito. Es un tema fascinante porque arranca con una melodía suave, dulce y melancólica extraída del “Secret of Mana”, un videojuego de culto de la Super Nintendo, y la mezcla con un beat contundente y algunos efectitos. Un buen comienzo de festival. Lo poco que vi después tampoco me defraudó: un set muy limpio y variado, un poco siniestro (como esperaba) pero con beats cautivadores y samples divinos. Y de verdad, incido, lo del horario puede ser frustrante: era la hora de comer para los españoles, los guiris estarían haciendo la digestión, un momento delicado; en el front del escenario había tan solo unas 50 personas, la gran mayoría sentadas en corrillos íntimos. Casi todos los seres que ví sobre dos patas ante el escenario estaban en tránsito. Muy poco quorum en mucho forum. Pobre chaval.

 

DESPACIO

15:30  –   Despacio

Al acabar Absolute Terror me fui a por una birra lo más grande posible; todavía no había consumido y ya me temblaban las manos. Que rico el verano. Cerca de la barra me encontré con Hector, un colegui, y aunque a mi me apetecía ir a ver a Merca Bae (en SonarXS, una sala en la que nunca había estado), Hector me convenció para acercarnos a DESPACIO, una pista indoor habilitada expresamente para que, durante los tres días de festi en horario de 15:30 a 21:30 (casi todo el Sonar dia), James Murphy y 2Manydjs llevaran a cabo su nuevo show conjunto del mismo nombre. Iban a estar todo el finde, sí, pero en algún momento había que pasarse, y me dejé arrastrar en ese. Podía ser un momento tan malo como cualquier otro. Entrar fue complejo, había una buena cola porque se trata de una sala de tamaño reducido, aforo muy limitado.

Una vez dentro, consumir cualquier cosa o dirigirse a alguien también era un ejercicio místico: la sala estaba completamente a oscuras, ni un destello, al menos donde nosotros nos posicionamos. Supongo que esto se debe a que lo han enfocado como una apuesta para la perfecta recepción y disfrute del sonido. Se instaló un soundsystem circular compuesto por torres de altavoces y amplificadores de 3 metros de altura con 50.000 vatios de potencia. Todo un despliegue tremendo y sensacional, mastodóntico, pero yo perdí a Hector cuando no habían pasado ni 2 minutos y entré en pánico, salir no era una opción. Lo encontré porque empecé a agitar vivamente los brazos, desesperado, como un niño que juega a volar, gritando muy alto su nombre. Él me agarró del brazo en un momento de confluencia astral, de ajuste cuatridimensional. La historia terminó bien, pero esos segundos fueron terroríficos. En serio, estábamos en la penumbra mas desoladora.

A partir de ahí, nos cogimos de la mano para no acabar solos en la negrumbre y nos centramos en la música. Esperábamos algo mas random pero al final resulto ser muy envolvente y emotivo, con música bien seleccionada y mezclada de todas las épocas y estilos, predominando, al menos en ese rato, algunos temas de música disco de corte pausado y sensual. O sea, que ademas de un sonido impecable, musicalmente un notable alto. Un DESPACIO muy acorde con el 25 aniversario del Sonar, tumbando los prejuicios que pudiese habernos generado de primeras.

 

KOKORO!

16:40  –  Sonar Village

Después de pasar 45 minutos en Despacio, salí otra vez al SonarVillage. Perdí a Hector. No me importó. Después del vacío atmosférico de DESPACIO yo ya iba buscando más el sol y el aire libre que la música. Ademas acababa de aterrizar en Barcelona el día anterior, después de haber pasado dos semanas en Galicia visitando a mi familia y amigos. Lo juro, durante esas dos semanas en A Coruña llovió cada puto día. Mitos vivos, húmedos y desesperantes. Llegue de vuelta al escenario al aire libre para encontrarme con la banda KOKORO!, que a pesar de ser una propuesta étnica y original, y de tener al publico encantado con su alegre puesta en escena, me hizo sentir como que estaba en el Sonar Village de cualquier otra edición, como si siempre pasase un poco lo mismo en aquella parcela.

 

KING DOU DOU

17:20  –   Sonar Village

A continuación y en el mismo espacio (aunque esta vez en el box y no en el escenario, pues se trataba de un Dj Set) se puso a los platos KING DOU DOU, un productor de dancehall y electrónica de baile digamos tropical, cercano a proyectos latinoamericanos como Dengue Dengue Dengue y Zonora Point. Esto si que me gustó, cojones. Y cuadraba perfecto con el horario y el ambientito. Porque el muy vacilón empezó con roneo puro y duro para pasar a un ritmo más reggae, y siguió mezclando temas de perreo latino con un par de joyas líricas de Bad Gyal y Yung Beef, añadiendo de forma muy acertada a media sesión algo de samba digital (temas como el “Nytra” de Aynix mezclados con el folklorico silbato Bahiano, típico de fiestas paganas como los carnavales de Río), entre muchas otras variantes de corte electro-salsero. Una delicia. Se me aceleró el pulso.

 

PARADITA EN EL AREA PRO

Fuí fuerte. Abandoné a King Doudou poco antes del final y mi libido fue decayendo. Me metí a buscar un respiro y una cerveza en la zona PRO que esta a la izquierda del Village. La zona PRO es un corral para periodistas y asistentes con abono-Pro, con baños y barras menos atestados que en el espacio común donde esta toda la trosma. Dentro me encontré con Antoni, un amigo que escribe para otra publicación y al que hacia mas de un año que no veía (vivo en Asia, estaba de visita) y compartimos abrazos y frustraciones. Los dos estábamos en calidad de prensa y eso nos cohibía. Había que atender 100% a la maldita música. Lo teníamos claro, el trabajo es el trabajo, hay que estar serenos y mantener una postura analítica. Y después de esa reflexión nos metimos juntos en un cagadero, nos concedimos un “momento polyclin”. Parece que él también había estado de recados por El Raval. Ya sé que suena a excusa pero hacía mucho tiempo que no nos veíamos, de verdad. Me separé de Antoni, que tenía que resolver sus propios conflictos. Ya es mayorcito, creo que ronda los 30 y algo. Me quedé derrapando mas de una hora por la zona PRO (me perdí a LITTLE SIMZ, una pena).

En la zona PRO hay gente sentada en actitud de estar haciendo crucigramas en el folletín ese que dan como programa, y otras personas algo mas nerviosas buscando nadie sabe qué, tal vez un encontronazo con alguna socialitè de medio pelo, o en el mejor de los casos con algún mandamás de la organización; veréis, hay unos responsables supuestamente importantes que van cargados con equipos tipo cazafantasmas, (no confundir con esas personas que son dispensadores de birra móviles, y que este año cuentan con mujeres entre sus filas, viva el feminismo avanzado). Una amiga que me encontré allí me contó un chisme: si en la zona PRO pides una cerveza sin gluten, te dan una especial en botella de vidrio, que está buenísima y ademas mucho mas fría que las normales de grifo. Muy cierto. No recuerdo la marca. Me tomé cuatro. No hablé con nadie más y ninguna persona me vino a hablar en todo el rato que permanecí allí. Estaba siendo un gratificante jueves del Sonar en términos generales.

 

YAEJI

19:30-  Sonar Village


Después de estar deambulando por allí un buen rato, salí de la zona esa esperando encontrarme en el escenario del Sonar Village con Yaeji, desplegando todo el arsenal de sus videoclips mas visitados en Youtube: estética nocturna de mega-urbe asiática entre “Blade Runner” y “Enter the Void”, algo de humo, outfits eclécticos (desde trajes de chaqueta hasta el look Ibicenco mas casero, pasando por degradados acid y trance) y algunos dispositivos avanzados como linternas o paraguas…. Sin embargo la muchacha no estaba en el escenario, sino en El Box, ahí mi sorpresa. Como me suele pasar, no había prestado la debida atención al programa. No era live! Era un DjSet (Carita triste). Por cierto, para quien no lo sepa el box es un bunker de atrincheramiento con un ventanuco rectangular (foto) como los que usaban los nazis en las playas de Normandía para disparar obuses contra los domingueros aliados que desembarcaban ansiosos, esos yankis tan majos que vinieron a salvarnos de Hitler y sus colegas genetistas. Que nadie se indigne con esa broma, al fin y al cabo uno sale del Sonar mucho peor parado que de la segunda guerra mundial. En alguna edición he visto abandonar el recinto a mas de un asistente mutilado. Esta vez no vería a ninguno; las cosas no siempre salen como a uno le gustaría.

¿Con que lo de Yaeji era un DjSet? Está bien. La verdad es que en los primeros 20 minutos se mostró un poco irregular tanto buscando entre sus referencias como en la técnica; no parecía la eficiente bibliotecaria que todos esperábamos, pero al cabo de un rato empezó a meter jarana con temas de deep house cañeros como “Onslaught” de Missing Channel & robert Hood, mas propios de un Sonar noche en realidad, pero ahí estábamos. Supongo que pensó “Barcelona…. verano…. dale!”. Yaeji empezó a menearse con muchísima animación, buscando calentar tanto al publico como a sí misma antes de llegar al momento álgido, cuando al final del set cogió el micro para cantar, muy acertadamente, “Raingurl” y “Drink I’m Sippin on”. Con estos temas propios se puso super tierna y flexible, y terminó entusiasmando a un público que ya vibraba. Analizando la actitud de Yaeji, sacamos la conclusión de que seguramente al acabar el set tenía una cita TINDER, y ella sabía que muy probablemente su cita estaría ya observándola en vivo (Jose, 24 años, a 2 kilómetros de distancia. Descripción: “Málaga. Primera vez en el Sonar! Deseando conocerte! Vamo a quemarlo juntos!!”). Ese set disfrutón debía de ser su forma de prepararse para el encuentro. Nadie va a una quedada por TINDER así sin mas, recién levantado. Ella llevaba puesto algo de manga sisa y diría que morado o similar, puede que un chalequito vaquero, no se, pero le sentaba estupendamente. Seguro que le fue genial la cita.

AGORIA LIVE

20:30  –  Sonar Hall


Me junté con amigos para ir a ver a Sebastien Devaud a.k.a. AGORIA, a quien me encuentro como unido sentimentalmente tras haberlo seguido durante años por numerosas salas y festivales (Razzmatazz en mas de una ocasión, CLUBBERS DAY en Madrid, CREAMFIELDS Andalucía….). Yo por fin entraba en el Sonar Hall, una sala con fama de albergar normalmente cosa fina y/o tralla. El francés de Kompakt presentaba su primer show en directo. Desplegó techno para todo el mundo, a veces con tonos progresivos que se agradecían. Un bonito ruido, por momentos tétrico. El juego de luces era histérico y machacón, a intervalos con tintes rojos muy potentes. Que maravilla; estábamos en el infierno.

 

LAURENT PLAYS GARNIER

22:00  –  Sonar Village

Salí a mi querido Sonar Village para despedir el festival. Fuera ya había caído la noche. Yo estaba reventado y bastante ciego. Me encontré con gente. Creo que me morreé con un par de amigas. Por esos nobles motivos no presté mucha atención a Laurent Garnier; me sabe mal. Bueno, y porque sabíamos que iba a fusilarnos con sus propios temas, con apuestas seguras como “The Man With The Red Face” y “Crispy Bacon” por ejemplo. Y eso hizo. Pero cuando me fijé, me pareció que estaba muy concentrado y tenía mucha energía. Molaba. El escenario estaba hasta la bandera y la peña bailaba. Yo intentaba no tropezarme y mantener los ojos mas o menos abiertos. La gente enloqueció. Con muchísima dificultad conseguí llegar a la salida todavía escuchando flashes de una muy buena sesión del icónico Dj.

Un cierre subidito para una tarde intensa.